El amparo debe servir al pueblo, no a los poderosos: Manuel Huerta

  • Reconoce el senador el perfeccionamiento bicamaral de la reforma a la Ley de Amparo.
  • Advierte que quien evade impuestos le roba al pueblo.
  • Llama a defender el sentido original del amparo como instrumento de justicia.

 

El senador Manuel Huerta celebró la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma a la Ley de Amparo, la cual —dijo— mantiene intacto el espíritu de la reserva que él presentó en el Senado y que la Presidenta de la República respaldó para garantizar que no exista retroactividad ni afectación a derechos adquiridos.

“El amparo no se elimina, se dignifica. Se recupera para lo que fue creado: para proteger a la persona frente a la arbitrariedad, no para proteger a los poderosos del cumplimiento de la ley”, afirmó el senador veracruzano.

Huerta subrayó que el proceso legislativo fue un ejemplo de trabajo bicamaral, donde el diálogo, las audiencias públicas y la participación ciudadana permitieron perfeccionar la redacción de la norma.“El debate no se quedó entre los muros del Congreso, sino que salió a las calles, a las universidades, a los foros ciudadanos. El pueblo fue parte de este proceso y eso fortalece la democracia”, expresó.

Durante su intervención en el Pleno, el senador destacó la relevancia social y económica de esta reforma al recordar que grandes corporaciones y despachos de élite han abusado del amparo como mecanismo para evadir sus obligaciones fiscales.

Miles de amparos directos e indirectos, así como cientos acciones adicionales fueron promovidas por un solo contribuyente para no pagar impuestos. Eso significa que el dinero del pueblo, el que debe destinarse a escuelas, hospitales y caminos, fue secuestrado por unos cuantos que confunden su riqueza con impunidad, señaló.

Huerta explicó que los impuestos no pertenecen al gobierno, sino al pueblo trabajador, y que quien evade impuestos le roba al pueblo. Por ello, llamó a distinguir entre evasión y elusión fiscal, dos prácticas que, aunque distintas, terminan afectando el bienestar colectivo.

“La evasión ocurre cuando se ocultan bienes o ingresos para pagar menos, cuando se engaña al fisco y se roba al país. La elusión es distinta, pero igual de tramposa: se aprovechan de los vacíos de la ley para fingir que cumplen, cuando en realidad burlan su propósito. En ambos casos, se trata de evadir el deber de contribuir con la nación”, puntualizó.

El senador sostuvo que esta reforma pone un alto a las trampas legales y a los abusos del poder económico, al tiempo que devuelve al amparo su sentido original.

Huerta también se refirió a quienes buscaron desacreditar su propuesta, afirmando que su compromiso ha sido siempre con el pueblo y con la justicia:

“No vine al Senado a defender privilegios ni a pedir aplausos. Vine a cumplir el mandato del pueblo y a legislar con conciencia. Este trabajo no fue individual, fue colectivo, y lo hicimos en unidad con el Grupo Parlamentario de Morena y en sintonía con lo que ha dicho la Presidenta Claudia Sheinbaum: en México se acabó la evasión fiscal como práctica institucionalizada del privilegio”.

Finalmente, el senador afirmó que la reforma aprobada por ambas cámaras representa un paso decisivo en la Cuarta Transformación, al cerrar la puerta a los abusos del poder económico y abrir la justicia al pueblo.

“El amparo debe seguir siendo lo que siempre debió ser: la voz del pueblo frente al abuso, y no la voz del privilegio frente a la justicia”, concluyó